www.nautica-abc.com
El Portal de la Náutica
Aventuras en el mar
 
Nautica-abc.com Almería - Desde el año 2000 - La guía mas completa de la náutica
Mail
Volver
Página 1
Página 3
 
Aventura en un Trimaran
671 millas entre Cádiz y Arrecife

Texto: Kathrin y August en colaboración con la revista náutica Skipper
Fotos: Kathrin y August
Trimaran  
 
   

Sobre las cinco de la mañana, y en menos de una hora, la arbolada giró dos veces el barco 180º, barriendo la cubierta.

Estuvimos a punto de volcar en otras dos ocasiones y decidimos cambiar el rumbo: si al principio buscábamos aguas más tranquilas en alta mar, hacia el Oeste, ahora nos dirigiríamos hacia las costas de Marruecos, al Este.

Pensamos que en caso de vuelco la corriente nos llevaría con seguridad unas 600 millas más lejos de las Islas Canarias. En la otra dirección corríamos el peligro de dejar las Islas Canarias al Oeste.

Con este pensamiento preparamos un bidón con agua y alimentos, el GPS, cartas, los papeles del barco, el pasaporte, etc., -por si acaso-.

A este bidón fijamos los cabos de nuestras defensas para aumentar la flotación. Desde las tres del mediodía del jueves nos encontrábamos completamente calados, y no notamos el frío debido a una preocupación más inmediata: mantenernos a flote.

Cuando ya había amanecido, sobre las ocho de la mañana, un golpe de mar giró la embarcación unos 180º; instantes después, otro acabó de colocar al Trikala en una posición paralela a la dirección del oleaje.

Sólo el salto de Kathrin al trampolín evitó el vuelco.
El viento y el mar amainaron, finalmente, antes del mediodía. Habían sido 15 horas de horror.

Esta nueva tranquilidad nos permitió dormir en turnos de 30 minutos, mientras navegábamos sólo con el foque a fuerza 2. estábamos en la posición N 34´ 44´ 602´; OE 07´33´380´ a las dos de la tarde y el viento, de momento, había cesado: de nuevo recurríamos al motor.

Más tarde volvió a soplar con fuerza 1-2, y para navegar, con una fuerte marejada, usamos únicamente el gennaker. Era el momento de tender la ropa, que no se secaría hasta el atardecer, cuando soplaba una ligera brisa del norte.

La oscuridad de la noche se hizo total a causa de las nubes y el viento continuaba en fuerza 2 NOE. Era muy húmedo y la poco ya volvíamos a estar empapados. Por si fuera poco perdíamos el rumbo a menudo, pues teníamos que iluminar constantemente el compás con la linterna.

Un poco de paz

Persistía el mismo tiempo y teníamos frío. Tanto que era difícil dormir una hora seguida. Más cuando a las dos de la madrugada había muchos pesqueros en nuestro entorno.

Nuestra posición había bajado a las cinco a N 33´ 55´ 924´, OE´ 08´ 04´ 071´ y el viento subía hasta fuerza 3, ahora dirección N-NOE. Llevábamos 206 millas, faltaban 470.

Por la mañana observamos tres tiburones pequeños. No parecían muy interesados en desayudarnos, tampoco al Trikala. El poco aire que soplaba nos obligó a navegar otra vez a motor, a una velocidad de 2 nudos para ahorrar gasolina. Las reservas de combustible eran para 12 horas.

Nos acercamos a la costa de Marruecos, a El Jadija; sin embargo, ceñimos 30º y nos alejamos. Era mejor esquivar el riesgo de encontrarnos con una patrullera del país.

A las cinco de la tarde cambiamos el rumbo a 240º, ya no veríamos más la costa hasta las Canarias. Volvimos a tender de nuevo la ropa.

Tres horas después se levantó el aire, con fuerza 3-4 y viento de NE. Navegábamos a 8-9 nudos. En ocasiones planeábamos entre la marejada.

Las rachas cesaron sobre las once y pusimos en marcha el motor; aunque fuese poco a poco, nos acercábamos a nuestra meta.Lo que faltaba, problemas con el velamen

Aquella madrugada atravesamos una zona con mucho plancton.

A veces veíamos manchas fosforescentes muy cerca del Trikala, y algunas llegaban a los diez metros de diámetro.

Podrían haberse debido a los peces, pero no sabíamos de qué clase, y Kathrin comenzaba a sentir un cierto temor hasta que al final descubrimos que no se trataba de un gran animal marino. Eran pequeños peces que huían de nuestro barco.

Las previsiones meteorológicas de Cádiz se cumplían parcialmente: a las ocho de la mañana se levantó un viento de fuerza tres por popa y no podíamos, incluso, ni usar nuestro gennacker asimétrico.

 
Página 2
 
 
Rio Ebro
Con seis grados bajo cero en el rió Ebro es difícil subir la vela.
Playa Formentera
Después de recorrer Mallorca, Menorca e Ibiza, disfrutamos de las maravillosas playas de Formentera.
Puerto de Malaga
En Málaga vimos partir el "Aragón" hacia Yugoslavia. Nosotros después de recoger la colada, partimos hacia Gibraltar.
Delfines
Golfo de Cádiz. Estos son los momentos que te dan la fuerza para realizar un recorrido que muchas veces roza al limite.
Mal tiempo en el mar
Empieza el mal tiempo.